
Y... sí
Unos posts mas abajo decía que los chinos eran insoportables por el asombro que nos podrucen sus habilidades.



Se suele decir que la calle tiene dueño. Los que se disputan ese extraño título son los colectiveros y taxistas, ellos se llevan todas las palmas del odio vehicular.
Si por casualidad (o justicia) aparece su auto abollado, no parece importarles mucho por su conducta. Despreciables igual.
tranquilamente con los codos sobre el techo, mirando y disfrutando el caos.
