DAVID BOWIE - Tin Machine



La aceitada máquina de lata
Señores, a finales de los ochenta volvió el profeta. Como casi siempre, David nos preanuncia lo que luego vendría. Primer disco "grunge" de los 90'. Cansado de la década que daba sus últimos coletazos y en la cual perdió el rumbo y credibilidad varias veces, se esconde detrás de una gran banda. Pero la supuesta invisibilidad, es imposible por el propio espesor de llamarse Bowie.

Alegrías y tristezas de la etapa Tin Machine.


Esta es quizás su etapa artística más difícil de comentar por sus características. Tin Machine no tiene medias tintas en lo que respecta a fans: o se lo ama o se lo odia. Casi como con ningún disco de Bowie a excepción del dúo noventoso Outside/Earthling, ningún álbum fue tan radical como éste.

Una peligrosa patada mortal a todo lo preconcebido con respecto a su estilo. Por primera vez Bowie era la cuarta parte de una banda, compuesta además, por un guitarrista anónimo -casi desconocido- y un par de hermanos particulares: adictos, duros e irresponsables.

Todo ello dividió como nunca a sus seguidores y a la crítica misma. David había perdido su liderazgo artístico, no tanto así el popular, a manos de Prince durante los últimos coletazos de la década. Pero con Tin Machine da un golpe de timón y vuelve a colocarse un páso más allá, por delante de todos.


Abrió sin quererlo las puertas a bandas como Pixies, Living Colour y  Sonic Youth, bandas con un predominio de guitarras ruidosas que en ese momento se consideraban pasadas de moda por el avance del house, techno y rave, puntales de la cultura dance de los finales de los ochenta. Todos señalan a Nirvana como los precursores de este movimiento y con justa razón, estuvieron en el momento justo.

Pero Tin Machine un par de años antes del mismo fueron, como mínimo, incomprendidos. El sonido y la actitud de Tin machine eran las propias de una banda de garage en pleno ensayo: ruidosa, visceral y extremadamente talentosa en todas sus partes.

Los hermanos Tony y Hunt Sales,fueron responsables de las bases y el esqueleto de lo mejor del gran Just for life de Iggy Pop; aparte de ser impuntuales y caóticos, son la elección perfecta para este tipo de banda por sus habilidades.

Reeves Gabrels es un guitarrista líder excelente, experimentador pero a la mejor manera de un guitar hero, amigo y colaborador de David de ahora en más y por mucho tiempo.

Resulta curioso que lo haya conocido casi por casualidad, al ser el esposo de su jefa de prensa de la gira Glass Spider, siendo amigos durante un tiempo sin saber Bowie de que era un excelente guitarrista.

Reeves finalmente logró convencerlo de que tenía que volver a las raíces del rock auténtico, a pesar de nunca ser Bowie encasillado en ese estilo. David volvía a crear un nuevo personaje en su interminable lista.


Esta vez los videos dejaban de ser estilísticos y vacíos como los hechos durante esta década fashion. Solo tomas en directo de shows o simulacros coreografiados mínimamente. Otro rasgo de originalidad -por supuesto ya usado muchas veces en la historia del rock- es el look de la banda: trajes clásicos oscuros -ojo, no de marca ni a medida- para contrastar abiertamente con el estilo musical barroco y sucio.


TIN % 3
La experiencia Tin Machine está dividida en tres etapas: el primer disco en 1989 llamado homónimamente, Tin Machine II (con la misma falta de ideas que su título) y Oh, Baby live de 1992, un recorrido en vivo de los dos discos anteriores con escaso mérito.

La crítica y el público recibieron bastante bien este cambio del duque blanco debido a la "flojedad" de sus discos anteriores en ese tiempo. Alabaron el primer disco por su fuerza y vuelta al rock, no tanto el segundo álbum e ignoraron completamente el tercero en vivo. A mi me parece lo mismo. Entremos en detalles...






TIN MACHINE (1989)

Lo primero que resalta de Tin Machine es su espontaneidad. Apariencia del todo verdadera, al ser grabado casi en primera toma, con el espíritu de un power/ensayo. La fuerza pareciera estar desatada de forma calculada y circular en todo el disco. Encima de todo -hasta sobre la voz de Bowie- encontramos una batería cruda, bien al frente y bastante imprevisible, haciendo que los temas culminen casi siempre sin un final previsto -nada de fade out aquí- siendo una improvisación desprolija y bellamente pura.

El viejo Bowie se deja ver en la claustrofóbica I can't reed, un gran tema opresivo y meditabundo que no desentonaría en su vieja época berlinesa, tanto como las melódicas y profundas Prisioner of love y Amazing. Tres grandes canciones como no encontramos en los últimos intentos solistas del duque.

La letra de Under the God -enfrentamiento a los gritos con un neonazi- junto a la de Crack city -abiertamente contra las drogas-, parecen disculpas políticas por sus preferencias pasadas bajo el influjo nefasto de la cocaína durante los setenta. El único cover es una versión contenida y bella de Working class hero del gran John Lennon, que a decir de Bowie si él la hubiera escuchado "le hubiese gustado mucho". La que desentona por su chatura es Bus stop, una canción sosa e inconsistente por donde se la mire.

La síntesis perfecta del álbum la da Pretty Thing: rítmico, suciamente desprolijo, caótico, entrecortado y a todas luces irresistible. Un bloque sólido con una batería desatada e inspirada y una línea de guitarra repetitiva de Gabrels, que no solo no cansa si no que es de muy buen gusto. Baby can dance es un digno cierre para uno de los mejores álbumes de Bowie de toda su carrera, cambiante como pocos como la característica del propio artista.

Podemos pensar eso si logramos dejar de lado el purismo hacia su discografía y reconociendo por supuesto, su gran etapa berlinesa junto a la fantasía y poesía que hicieron grandes a todos sus primeros discos. Como anécdota comentamos que este álbum es el quinto mejor vendido de su basta carrera, que no es un dato menor, sabiendo que el primer lugar se lo lleva el hiper taquillero y desvalorado Let's dance.








TIN MACHINE II (1991)

Aquí ya se perdió todo rastro de originalidad y rebeldía. Como si el modelo se hubiese agotado en un solo disco, Tin Machine 2 peca de inconsistente y trivial, más si consideramos que las bandas del mismo estilo en ese momento (Pixies, Living Colour, Nirvana, Sonic Youth), habían explotado con excelentes discos.

La antes ruda y desaseada banda de garage, trocó en una banda mas bien fashion, con camperas de cuero de marca y a medida -uf, otra vez el mismo error David!- junto a los ahora video clips "cool" al tono. Se perdió con ello buena parte de la agresividad y atrevimiento original. Una verdadera pena.
El sonido sí es más prolijo y menos caótico, con especial cuidado en el tratamiento y la forma de las canciones. El productor sigue siendo Tim Palmer con vía libre para lograr el sonido que propuso (y no pudo lograr) en el primer disco.

One shot, el primer sencillo, tiene la fuerza necesaria y el potencial de hit que merecía la banda, lástima que no se mantuviera ese mismo nivel en un disco cuanto menos desparejo.


Lo poco destacable pasa por el cabaretero Stateside, un blues yanki deforme y cantado (en verdad muy bien), por el batería Hunt Sales. También el otro tema que interpreta (la etérea Sorry) se lleva las palmas teniendo un brillo y delicadeza inusual en esta banda. Algo parecido a si cruzáramos Pink Floyd con los Pixies.

You belong in rock n' roll bien podría ser un sencillo del híbrido Never let me down. Por el contrario, Baby universal, Amlapura y A big hurt ni merecen figurar en un disco con la firma de Bowie.


Betty wrong, You can't talk y Shopping for girls levantan la puntería sin ser ninguno de ellos ninguna joya del rock. Es decir, Tin Machine II está logrado en un 50% a lo sumo y poco de ello tiene que ver  con David. Demasiado poco para una figura de su talla, el proyecto de había acabado aunque quedaba un disco más.




 

Pero de Oh vey, baby (juego de palabras tomando al exitoso Anchtung baby de U2), poco se puede decir.

Risueñamente este disco en vivo, al guitarista Reeves Gabrels le parece el mejor disco de Tin Machine...




Manto final y lento a esta extraña etapa del duque blanco, con éxitos y sinsabores en forma pareja, aunque con saldo final positivo a mi ver tan solo por el primer y gran álbum de esta auténtica máquina  lustrosa de lata.


9 comentarios:

  1. y que paso con el album en vivo? la verdad que como yo vivia del american top 40 para mi paso inapercibido, lo conozco por critica especializada y no lo he escuchado, tampoco pienso que me parezca interesante aunque reconozco que puede ser bueno, lo mismo me sucede con zepelin , se que es la mejor banda de todos los tiempos pero no ve revienta las venas

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  2. Lamentablemente Tin machine duro un solo album, lo que vino despues estubo de mas. Creo que Bowie no pudo dejar de lado su faceta solista y se noto en el segundo album.

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  3. Jorge: Tin machine suena en vivo poderoso pero demasiado desprolijo... zafa hasta ahí... pero tampoco es Zeppelin che!!!

    Adrian: si puede ser,despues levanto con los discos solistas de los 90... como q cambio constantemente de estilo y leo hizo bien... pero q groso q es el 1° album de Tin!

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  4. Jorge: Tin machine suena en vivo poderoso pero demasiado desprolijo... zafa hasta ahí... pero tampoco es Zeppelin che!!!

    Adrian: si puede ser,despues levanto con los discos solistas de los 90... como q cambio constantemente de estilo y leo hizo bien... pero q groso q es el 1° album de Tin!

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  5. Para mi la "Tin Machine" me acercó a Bowie, a quien hasta ese momento, básicamente,despreciaba. Cuando los escuché por primera vez no lo podía creer: es lo mejor para mi idea y gusto de lo que es el rock. Polenta pura, visceral, en apariencia desprolijo -creo que ese es un estilo, no el producto de falta de trabajo o profesionalidad. Hasta ahora: lo mejor del rock´n roll

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  6. que bueno MDO que te haya parecido eso... y es verdad, e una patada en e l culo esta banda...salu2

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  7. excelso simplemente excelso! bowie siempre sera una influencia por su mentalidad progresista! el tipo es un duro vanguardista y con Tin Machine se despojo de ese Halo de antaño...

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  8. gracias Dr. No por su comentario, Bowie siempre estuvo un paso adelante de todos...


    además me hizo corregir esta vieja entrada y ponerla de paso mas linda... salu2

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  9. Como bien dijeron más arriba, "Tin Machine" es una patada en el culo! Pero una hermosa patada en el culo!
    Comparto plenamente que ese disco me acercó más al Duke. Me parece que es un álbum que refleja fielmente lo que debe ser una banda de Rock!
    Cuando fui a ver a Pixies al Luna, luego de oírlos durante años después de haberlos descubierto casi por casualidad, exclamé "esto es rock!".
    Y con esta banda me sucede algo similar. Visceral, crudo....en estado puro.
    Lástima que - como también mencionaron - duró eso, porque la segunda placa fue el latido final de un corazón infartante que ya había explotado en el primer disco y no pudo ya latir "never more".

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Gracias por tu artístico comentario!

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