"Utilicé ‘Songs in the Key of Life’ como un manual de instrucciones cuando estaba aprendiendo
a producir y grabar todos los instrumentos yo mismo.
Stevie demostró que un solo hombre podía crear un universo entero".
Prince
Hay pocos álbumes que puedan considerarse legendarios por las dos cosas que importan: calidad e importancia. Discos redondos, de esos que con el tiempo se ganaron casi naturalmente el mote de “el mejor”: The Beatles con Abbey Road y Nevermind de Nirvana podría entrar en esa categoría.
Pero hay uno que sobresale incluso no solo por su extensión, sino por su extraordinario nivel de composición, variedad y por ese momento de inspiración casi irrepetible que atravesaba su autor en la década del 70. Una creatividad que solo encuentra paralelo en esos mismos años de David Bowie.
El 28 de septiembre de 1976, Stevie Wonder publicó Songs in the Key of Life y lo digo como melómano: pienso que estamos ante una de las obras cumbre de la música popular de todos los tiempos.
Crecí en mi preadolescencia con un Wonder en los años 80 como el creador de hits inmediatos, simpáticos, irresistibles; canciones que entraban rápidamente por los oídos y que formaban parte de aquella banda sonora inevitable de la época. Cuando descubrí sus discos de los años 70 entendí realmente la dimensión de este artista. Ahí estaba todo, la experimentación y una libertad creativa que después iba a ser guía de la música negra popular en general. Y pensar que Stevie tenía solo 26 años cuando realizó esta obra.
No es un dato menor tampoco su ceguera. Lejos de ser un límite, es un músico completo, capaz de tocar todos los instrumentos y de construir buena parte de ese universo sonoro prácticamente a su medida. Incluso las letras que debía cantar durante las sesiones de grabación se las transmitían mediante un auricular.
Me pasa con la escucha que cuando llego a la canción número 11 del track, Black Woman, me aparece una sensación absurda: es la primera que no me parece una gran canción ... y quizá hasta este equivocado. Luego las demás que siguen son otras obras maestras.
Y otro detalle es que las canciones a pesar de ser extensas no pierden encanto. Stevie las cambia, las transforma, las lleva a otro lugar y las hace volver. Y ademas contiene todo: soul, funk, blues, gospel, jazz, pop, rock, música caribeña, electrónica, barroco y hasta el lujo de algunas frases en español. Mas grande que la vida.
Y lo que hoy resulta ofensivo en el mejor sentido es descubrir que las cuatro canciones que quedaron afuera y fueron reunidas hoy en spotify llamadas A Something's Extra, están a la altura del resto del álbum. Un postre luego de 50 años...
Por eso sigo escuchando Songs in the Key of Life con la misma sensación: la de estar frente a un artista que, durante ese momento único de su vida, tuvo el talento de ser "la cabra" en la música.
Y quizás todo esto eso sea, por definición, las canciones en la clave de la vida.
PD: Ninguna canción decorará esta entrada. Háganse un favor y escuchen el disco gente...
Quería hacer un álbum sobre el ciclo completo de la existencia. Por eso lo llamé ‘Songs in the Key of Life’ (Canciones en la clave de la vida): porque la vida tiene su propia tonalidad, sus propios altibajos, sus momentos menores y mayores.
Stevie Wonder
Si tuviera que elegir un solo disco para llevarme a una isla desierta, sería Songs in the Key of Life. Déjame decirte algo: dondequiera que vaya en el mundo, siempre llevo una copia de este álbum.
Para mí, es el mejor álbum jamás grabado y siempre me quito el sombrero ante la maestría de Stevie.
Elton John









