Ya pasaron 28 años de la salida de un disco que era super favorito mío en ese momento y único por la composición de la banda. La genialidad fue llamada Time's Up y era de los Living Colour, una banda inexistentes hoy en el recuerdo de nadie. La particularidad era ser formada solo por músicos negros y que no tocaban ni blues, ni reggae, ni rock y ni siquiera pop: hacían heavy metal suavizado a veces con un rítmico funk. Ya solo eso los haría únicos en la historia del rock pero no solo eran una anécdota sino que cada uno de ellos era un músico de excelencia, de esos que diríamos de sesión y que podrían integrar alguna banda de jazz con holgura. Este disco lo demuestra con creces pero es solo una muestra de sus calidad musical. El tiempo tan cruel los hizo ser invisibles para la masa (nunca fueron ni cerca de ser populares).
Recuerdo la extrañeza cuando decía su nombre frente a los dueños de disquerías del centro. Incluso me pasó con los Chilli Peepers eso y mirá donde llegaron luego. Tuve el gusto de vera estos simpáticos negros en vivo en la Argentina hace unos años en La Trastienda y a pesar de la edad seguían siendo como siempre: versátiles, creativos y anticomerciales. Vaya entonces la extraña efeméride como pretexto para un gran recuerdo de mi propio gusto musical.



