
El álbum post ventas millonarias es el que define el carácter de una banda. Paso difícil que construye o destruye. Muchos grupos optan por la segura salida fácil, repitiéndose y contentar a la industria y a los fans con la misma fórmula exitosa probada.
Sobran casos como los de Aerosmith, Guns' N'Roses, Bon Jovi y hasta los Rolling Stones, sucumbiendo al fácil y conocido "Grandes éxitos". Nirvana después de Nevermind y sus diez millones de discos vendidos, se encontraron con el primer gran problema. La respuesta fue lógica (conociéndolos solo un poco).Algo se quebró en la cabeza de su líder que los hizo renegar de su éxito y de la supuesta "blandeza" del sonido del disco éxito. Culpando a su productor por ello -el Garbage Vucht Big- y suplantándolo por otro (Albini, creador de los discos preferidos de Cobain: Los Pixies), para encarar este próximo proyecto.
In Útero, es desquiciado, potente, crudo y visceral. Una patada en los huevos a la industria que se fregaba las manos por Nevermind II y recibía esto. El arte del disco refleja lo caótico con letras y fotos vomitadas como un pastiche desprolijo.
Al inicio con la potente Serve the Servants y su cacofonía, se vislumbra el camino del disco. Scentless Apprentice destila rabia, graficado en la frase de Cobain: "No me puedes tirar porque me voy / tírame al fuego y no rabiaré..."
Milk It nos prende fuego. En mayor medida se debe esta vez a la fuerza de la batería de Dave Grohl. Heart Shaped Box repite la fórmula del verso-estrofa-verso con clip impresionista. La calma y el respiro poco habitual lo aportan Dumb y All Apollogies, dos formas nirvanescas de balada.
Rape Me desde su título demuestra la inteligencia y conciencia social de Kurt y junto a la bella y sentida Pennyroyal Tea engalanan un disco rústico que rivaliza en valía con el casi perfecto Nevermind.
Con ellos me desayuné que había un síndrome de Tourette. Enfermedad que hace emitir sonidos o palabras guturales, gruñendo o gritando casi sin sentido y así justificando el alarido tóxico, apasionado y ensordecedor de la canción. Demencial e irresistible. Solo podría estar en un disco de Nirvana. Gracias Kurt.Cobain se recibe de víctima, su propia víctima. Letrista moldeado en la depresión, del lado de las mujeres violadas (Rape Me), de los enfermos (Tourette), de los imbéciles y la droga (Dumb), inconciente de su propia vida.
Víctima de su malgastado estómago (Pennyroyal Tea), de su padre o de la falta de éste (Serve the Servants), y proféticamente del lado de los suicidas (All Apollogies).
Sé de sus puntos flacos. In Utero no es tan parejo, ni tiene un sonido claro y directo como el anterior y luego realizaran el unplugged para MTV que fue tomado como una concesión a la industria que Cobain tanto detestaba. El mismo no escapa de la regla con su halo de genio incomprendido de ser otro boludo egoísta y suicida de una larga lista del rock. A mí nada de todo esto me importó nunca. Nirvana cambió mi forma de escuchar música y otras cosas más en mi vida. Aprendí guitarra solo para tocar sus canciones y fui parte de una banda tributo. Cuando tengo que nombrar la fuerza, furia y desencanto que tanto nos gustó en los 90's, lo primero que nombro es In Utero.
NIRVANA - LIVE AND LOUD (MTV LIVE)
"Estoy cansado de tomarme esta banda tan seriamente y de que la gente intente leer entre líneas. Básicamente nuestras canciones son sobre confusión, odio a mí mismo y el no querer vivir; creo que es lo más apropiado..."
Kurt Cobain, "The Story of Nirvana" (1993)
Kurt Cobain, "The Story of Nirvana" (1993)
















