FOTOS BIZARRAS
Lennon estas dibujado!
Fundamentalistas de Mickey en Disneyworld...Roth, Beastie Boys, Penn...
(¿fiesta con drogas?)
nahhhhhhhh...
Lennon estas dibujado!
Fundamentalistas de Mickey en Disneyworld...Roth, Beastie Boys, Penn...
(¿fiesta con drogas?)
nahhhhhhhh...

Nunca dejo de lamentar las grandes pérdidas artísticas de mi vida: Luca Prodan, Freddie Mercury, Kurt Cobain, Alberto Olmedo, Stevie Ray Vaugham, Stanley Kubrick, Michael Hutchence. Y a veces me hago problemas por algunas que no viví, como la de John Lennon.
Eso me sucede con Fabián Bielinsky, el último gran director argentino, con derecho propio para entrar al panteón cinéfilo que lidera en las alturas el gran Leonardo Favio.
Después de ese milagro que fue Nueve Reinas, siendo una ópera prima con éxito de crítica y público superlativo, en la cabeza del director pasaron seguramente muchas cosas. Por eso se tomó cinco años para meditar su próximo paso.
Esta vez el mejor actor argentino Ricardo Darín no se convierte en lo más excluyente del film, no tiene que desplegar todo su bagaje expresivo con este taxidermista epiléptico, mérito del director que hasta parece decirnos que su primer opus fue sólo una excusa para realizar este.
Hay referencias sí. El uso de la música clásica y los bellos encuadres nos remiten a Kubrick, los climas a los thrillers clásicos de Hitchcock, los bosques espesos a los mismos de Shyamalan. Hasta el montaje del comienzo, con su apesadumbrado y estático protagonista, nos recuerda al genial Buster Keaton de Las 7 ocasiones.
Un robo promedia la película y la parte en dos. Forma atípica de abordarla, casi ausente -un robo que se siente más que lo que se ve- y que agrega una dosis de "casualidad" al guión, sin perjudicar en nada al mismo. Bielinsky no solo no defrauda teniendo en cuenta su film antecesor sino que se supera. Gracias también por un bello final abierto, detalle casi inédito en el cine argento de los últimos 30 años.
Por si fuese poco... ¿Cuanto hace que no se veía un poster así?
“Sus películas restauran la atmósfera que hacía del viejo cine negro algo tan poderoso... Bielinsky, en el que tristemente será su último filme,
demuestra una maestría formal que da miedo”.
A. O. Scott (New York Times)
“Es una película obligatoria para los amantes del género, el thriller más original que he visto desde Memento. Es un excelente testamento de su gran talento, pero es duro saber que no veremos que podría haber hecho después...
En este cuento nihilista de héroes sin nombre, mujeres golpeadas, esposas desaparecidas, matones autodestructivos y violencia sin sentido, hay algo más –tal vez una obra de Beckett o una película de hombres lobo- tratando de salir”.
Andrew O’Heir (Salon)
Curiosity Killed the Cat es un grupo inglés de 1984, una banda de música fácil, práctica y radial con un look adolescente y bien estudiado, dirigido en sus inicios al público femenino.
Mas allá de la banda y su origen, quiero hablar también del video ya nombrado Misfit. Este demuestra la afirmación de su creación presentandolos sexy y por nombres, al mejor estilo de los New Kids on the Block o los más cercanos geográficamente Take That.
Cuando se habla de covers o versiones de canciones, se dice que la original siempre es la mejor. No está muy errado el dicho pero se pueden llegar a hacer cosas de calidad como lo demuestra esta Kiss de Prince, realizada por Tom Jones junto a los Art of Noise.
Y se animan a hacerla sin el leiv motiv principal, esa guitarra funky e insidiosa que define todo el tema. Tampoco está el sonido espasmódico del hi-hat, esos arreglos que hacen de Prince un músico diferente.
Si conservan la estructura y los coros (no son locos), todo llevado de forma orgánica. Claro que con la voz de Tom Jones todo se hace un poco mas fácil.
Una gran versión de un clásico del pop.
COVER DE KISS
En cuanto a los videos, los movimientos de Tom son muy sexys...
pero al lado de Prince, cualquiera es una momia...
inclusive a los 50 años!:
No parece un post acertado para las navidades y festividades religiosas. Menos uno largo como este.Los puntos altos en la fotografía, puesta en escena y banda sonora se repiten en todos sus films. Una de sus tantas grandes películas (la más personal?) también carga sus puntos grises: dificultad de rápido entendimiento, lentitud en algunos pasajes, escenas lánguidas y -quizás- descartables en una visión más global. Problemas menores si se quiere.
Uno se encuentra desde el vamos con varias opciones de lectura sobre diversos temas relacionados con la pareja: celos, fidelidad, distintos niveles psíquicos o psicológicos con momentos reales y de ensueño. Personajes complejos, duales y una rara sensación: la de sentir que es un film inabarcable aún con repetidas visiones.
Lo onírico del relato se traslada a uno mismo hasta hacernos confundir -y nunca saber bien- cuando son los momentos de ensueño o de realidad. Un ensayo sobre las relaciones humanas centrado en la relación más compleja de todas: el matrimonio.
El título puede traducirse tanbién como "Ojos cerrados de par en par", analogía o juego de palabras que sugiere un sueño, o cerrar los ojos ante la realidad. Un paseo durante dos largas noches consecutivas por la mente del dubitativo doctor William Hackford, encarnado por un sobreexigido pero más que correcto Tom Cruise, exprimido por Kubrick hasta el límite de lograr sacarle una úlcera según chimentos del rodaje.
Un doctor acechado una y mil veces durante ese tiempo, por la confesión de su mujer de un deseo no realizado con un hombre que deja a William en un estado de shock. Una mujer llamada Alice, en una excelente actuación por Nicole Kidman haciéndonos sentir y experimentar, la dualidad de su papel de víctima/victimario.
El deseo sexual -siempre reprimido- está envasado en varias formas femeninas gracias al cuento de Arthur Schnitzer -publicado en 1926, en castellano "Relato Soñado"- texto influenciado y con varios puntos en común con la obra de Sigmund Freud, que no por casualidad fue discípulo y contemporáneo de Arthur.
Se destaca la constante pregunta si todo, parte o nada de este viaje nocturno pertenece al mundo de los sueños del propio protagonista. Nunca es en verdad develado aunque viniendo de un director como Kubrick, la realidad es siempre más sorprendente que el más oscuro de los sueños.
Los tonos azules en las escenas de confesión entre la pareja -relacionado el azul con el ensueño-, los tonos rojos -pasión, desenfreno- del salón de baile, del castillo donde transcurre la orgía y la mesa de pool de Víctor (Sydney Pollack), nos entregan una pista más certera.
Por ello una película sexual, aunque siempre el sexo en las películas de Kubrick se emparenta con lo oscuro, lo sucio, lo prohibido (Lolita, La Naranja Mecánica, Barry Lyndon). Es uno de los tantos rastros de su obra, uno de los más pristinos. La banda sonora es excelente, minimalista y con temas clásicos, que parecen hechos para el director por el uso que les da: expresivos, densos -depresivos- y a la vez fuertes.
Una inédita mirada femenina
El trato con los personajes femeninos -cuando los hay- casi siempre rozó lo misógino en este director. Ojos... se diferencia notablemente de sus antecesores. Los personajes femeninos guían al protagonista en todo el film, constituyéndose en parte primordial y son las únicas, que saben verdaderamente donde están paradas.
El pianista Nithingale, el propio Will, el dueño del local de disfraces, son personajes erráticos, torpes y llenos de dudas.
En cambio Alice, la bella mujer de la orgía que salva su vida -y que nunca sabremos si es la misma a la que él salva primeramente-, la viuda que le declara su amor, la prostituta, hasta la niña/lolita de la tienda, tienen las certezas.
Increíblemente en un momento de su carrera, Kubrick pensó en realizar una película de soft/porno, con el título tentativo de Blue Movie -a mediados del 63'- y por los pocos logros técnicos que él veía en ese momento en esas realizaciones. Que nos hubiese deparado esa experiencia conociendo su perfeccionismo es en verdad inimaginable.
La escena de la orgía en un fastuoso castillo, es en sí misma, un mini-film. Opresiva, tensa y bella, de un gusto pocas veces visto en ese tipo de situación, sobresaliendo una acogedora banda sonora con un mantra de teclados en clave lúgubre.
No por nada la contraseña para entrar al castillo es Fidelio - obra de Beethoven- que aborda el tema de la relaciones de pareja y los celos. Un film con una construcción simétrica, que recuerda los infortunios que pasan los protagonistas de casi todas sus películas. Un viaje de ida y vuelta por las sensaciones, vivencias y aprendizaje final. Como Alex en La Naranja Mecánica, el propio Barry Lyndon, Bowman en 2001, Jocker en Nacido para Matar y el loco Jack Torrance en El Resplandor.
Elección de actores
La presunta mala elección de Tom Cruise y Nicole Kidman es desmentida por el propio film. No podemos negar la atracción y el imán en el público -y en el propio Kubrick- de la entonces pareja y habitual protagonistas de tapas de revistas.
Kidman cumple con su habitual intensidad y hasta pareciera sobrarle paño. Cruise sostiene a su personaje con dignidad y carácter, en un papel poco habitual en él, realizándolo en un registro o tono neutro que favorece al film, pero en cambio que su ex-pareja, sin sobrarle nada. Sabemos del excelente ojo del director para la elección de actores, sean estrellas o ignotos, en todos sus films.
En suma, Ojos Bien Cerrados se constituye en una de sus películas más vitales a pesar de su ritmo pausado, donde vuelve a relucir sus mencionadas obseciones, y el perfeccionismo en escenas grandilocuentes resaltando y convirtiéndose, en una buena muestra de lo mejor y lo más característico de su cine. Donde incorpora una nueva y hasta el momento novedosa visión: la de expresar un sentimiento cercano al sentir de un ser humano más que al de una máquina, en la que era una crítica reiterativa de su cine desde La Naranja Mecánica por parte de los críticos.
Según el co-guionista Frederic Raphael -en su libro "Aquí Kubrick" no deja bien parado al director- a él solo le importaba filmar "situaciones" interesantes con los personajes, más que aspectos psicoanalíticos de cada uno de ellos. Antes de fallecer, el mismo Kubrick consideraba que éste era su mejor film y en rigor, no nos suena nada exagerado. Si él pensaba que era su obra maestra, ¿por qué contradecirlo, no?.
A los pocos días de haber proyectado la película para los ejecutivos de la Warner Brothers, Stanley Kubrick -el sábado 7 de marzo de 1999- fallece de un ataque al corazón mientras dormía a sus 70 años. Seguramente pensando en hacerle los eternos retoques de último momento a su nueva y última obra maestra.
Sin dudas, lo vamos a extrañar por mucho, mucho tiempo...

"Kubrick consideraba a Eyes Wide Shut
la mejor película de toda su carrera."
Julian Senior (directivo de Warner Brothers)
"La gente puede malinterpretar casi todo para que coincida con sus puntos de vista. Extraen del arte lo que ya opinan. Me pregunto cuantas personas han cambiado de parecer sobre algo importante gracias a una obra de arte."
Stanley Kubrick

¿Que sería una falta de respeto en el arte?
Este video por ejemplo...
Nada mas parecido que Rick Astley y Kurt Cobain no?
PD: Lo que no puedo creer es que encaje tan bien todo!!!???
Crecí odiando a Rick Astley, sus pecas, su voz de negro en ese envase espantoso, su bailecito bobalicón y de un solo paso. Insufrible.
Me voy a llorar un rato y vuelvo...
Este es mi top 5 personal de estatuas célebres de mis artistas preferidos, tanto cineastas como músicos.
PUESTO 5

PUESTO 4

PUESTO 3

PUESTO 2

PUESTO 1




El recital fue una maravilla, casi una exposición artística del respeto por la música y por sus creadores. El Flaco, como siempre impecable en su aspecto y su vocabulario.

