miércoles, 15 de noviembre de 2006

KRAVITZ - Lenny & Baptism

LENNY (2001)

          Aquí es donde la música de Kravitz comienza a pasteurizarse. Su evolución fue desde el sonido retro y postura Lennon (Let love rule), a rocker desprolijo (Mamma said), a guitar hero (Are you gonna go my way), a electro-pop (5), hasta decantar en este estandart de aquí en más sin mucha sorpresa. 
Bajo un sonido uniforme, sobresalen los efectos sucios de guitarra que suenan a obra madura pero sin estridencias. Solo Dig in recrea un hit hecho y derecho.

          La rocker Battlefield of love y las medio tempo If I could fall in love y Pay to play demuestran esa fuerza de antaño. Comenzó a inclinarse la proporción de canciones hacia las baladas ya que logra excelentes climas como en A million miles away y Yesterday is gone. Solo Believe in me flaquea pareciendo salida o un mero resto del tecnoso "5".

         No es un disco que desentone al lado de otros suyospero no podemos esperar ya una revolución de Lenny.

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BAPTISM (2004)
          La portada de su séptimo disco nos muestra su lugar en la industria: las tranquilas aguas del rock comercial. Con estilo propio pero instalado en un registro entre lo cómodo y lo previsible.

          Preocupado por ser una estrella conflictuada (I Dont Want To Be a Star) y a la vez disfrutando de ello (California), no podemos tomar en serio el cargo de Minister of rock'n'roll.
 El Lenny funky de Lady o el rockero de Where are we running'? es el que gusta pero en Baptism gana el rocker melanco, el dueño de las baladas empalagosas y ganadoras.

         Quizás demasiadas para un solo disco (6 en total!), son simples, despojadas siendo su mejor exponente Baptized y no tanto la pegadiza, redonda y sosa Calling all angels.


          "Regresé a Miami, cogí mi guitarra acústica y me puse a tocar. Empezaron a salir todas esas canciones: dos, cuatro, cinco, ocho".

          Esa simpleza a veces difícil de lograr es la marca de este álbum de pop oscuro, lejos de sus primeros dos discos pero por encima del tecno pop
5. A pesar de todo, Lenny Kravitz tiene ganado el derecho de ser considerado uno de los mejores solistas del rock internacional actual.

viernes, 10 de noviembre de 2006

BARRY LYNDON - Stanley Kubrick




               Luego de su proyecto inconcluso sobre la vida de Napoleón se decide por una película del mismo estilo y época. Ese fue el germen inspirado en obras pictóricas del mismo período para su estetica que devino en Barry Lyndon.

          Realizada en Inglaterra, Irlanda y Alemania fue el mayor fracaso económico de cualquiera de sus películas en parte debido a las críticas negativas que suscitó, incomprendida como casi todas las del realizador, convertidas en clásico diez años después.

          Aquí comenzaron las famosas habladurías en torno a los métodos de filmación de SK. Un extenuante rodaje de 300 días a lo largo de dos años. Filmada en nochebuena, sin vacaciones para el equipo técnico, una manera de encarar el trabajo rozando la esclavitud. Excesos de un director como realizar 25 tomas o más de cada escena eran habituales.

         Rodar en interiores con la luz de las velas fabricadas especialmente como las mismas de la época, problemas con las locaciones porque todo debía encontrarse cerca de su propia casa, fastuosos decorados y vestimenta, acrecentaron la mala fama del film antes de su estreno comercial.




CRÍMENES Y PECADOS DE BARRY


          Luego de la punzante La Naranja Mecánica de cuatro años antes, Barry Lyndon nos lleva a la película de época, con fastuosos decorados y vestimenta, anodina comparada con su antecesora pero sin ningún fotograma de más y una adaptación cabal del libro. La belleza de sus imágenes no es decorativa ni preciosista como critican y el ritmo es realista al nivel de minuciosidad de Stanley, sin límites en cuanto a la duración de una escena.

        El inicio con el duelo es de una belleza pocas veces vista tanto como su banda sonora, donde el leiv motiv Sarabande de Handel, da escalofríos por su profundidad. Como en 2001, hay largas escenas sin diálogos -como el exquisito encuentro en un balcón- para que uno imprima pensamientos y emociones.

          Ganadora de cuatro oscars solo en rubros menores, se le reprocha a Kubrick no haber elegido correctamente al papel protagónico en manos de un sobreexigido Ryan O'Neal. Actuación forzada, bien en su primera parte más relajada y distendida. Quizá falto de carácter para una segunda parte más grave y dramática, aunque su labor en perspectiva es correcta y no empaña los méritos del film.

          SK entre otras cosas, es un gran director de actores y logró con Ryan un punto de exigencia con naturalidad y decoro. Airoso con lo justo, Kubrick tomaría nota del ganador del Oscar de ese año, Jack Nicholson, para su próximo film El Resplandor.

     Barry Lyndon: otra obra maestra de Stanley Kubrick.







          "Los actores son, básicamente, instrumentos generadores de emociones. Algunos siempre están dispuestos y bien afinados, mientras que otros alcanzan un gran nivel de calidad en una toma y por mucho que lo intentan, son incapaces de repetirla."
Stanley Kubrick


FRANZ KAFKA - El Puente







     Siempre es un placer leer a Kafka y este cuento corto es uno de los preferidos porque lo define en  pocas palabras. Así como fue un insecto, en este es un puente. Siempre referencial, incluso en su diario una vez escribió algo parecido (15/09/1910): "Soy de piedra, soy como mi propia piedra sepulcral..."

          Este relato tiene la característica mas saliente: su fragilidad. Es que este puente siempre sufriente no cumple su función y cuando lo intentan cruzar, la curiosidad hace que se derrumbe y así volverse útil en su ineficacia siendo parte de un suelo o de la naturaleza misma de forma anónima, en partes, diseminado por todo lugar aunque sea. Kafka...

         



          Yo estaba rígido y frío; yo era un puente; sobre un precipicio estaba yo tendido, hundidas de este lado las puntas de los pies, del otro lado las manos, me había enclavado fuertemente en un limo desmoronadizo. Los faldones de mi chaqueta ondeaban a mis lados. Abajo alborotaba el frígido arroyo de las truchas. Ningún turista se descarriaba hacia estas intransitables alturas; el puente no estaba aún consignado en mapa alguno...

          Así estaba yo tendido, y esperaba; tenía que esperar. Sin desplomarse, ningún puente que alguna vez haya sido construido puede dejar de ser un puente. Una vez... hacia el anochecer fue eso -fue eso lo primero... fue eso el último... no lo sé- mis pensamientos desembocaban en el caos, y siempre moviéndose en ronda. Hacia el anochecer, en verano (el arroyo sonaba con un fragor sombrío)... fue entonces que oí pasos de hombre. ¡Hacia mí, hacia mí!

          ¡Estírate puente! ¡Ponte en condiciones, viga sin barandas, soporta al que te ha sido confiado! ¡Compensa imperceptiblemente la inseguridad de su paso; pero si él se tambalea, date entonces a conocer, y, cual un dios de las montañas, arrójalo a tierra firme!

          Él llegó; con la punta de acero de su bastón me dió unos golpecitos; con aquélla levantó después los faldones de mi chaqueta y los colocó ordenadamente encima de mí. Con la punta revolvió mi enmarañado cabello, y, echando quizás una feroz mirada en su derredor, la dejó ahí largo rato. Pero después -justo en ese instante soñaba yo con él por sobre montañas y valles- me saltó con ambos pies en el medio del cuerpo.

          En medio de salvajes dolores e ignorante de todo, miré. ¿Quién era? ¿Un niño? ¿Un sueño? ¿Un salteador de caminos? ¿Un suicida? ¿Un demonio? ¿Un exterminador? Y me di vuelta, para verlo... ¡Puente que se da vuelta!...

          No había alcanzado a darme vuelta del todo cuando ya me desplomé, y ya estaba desgarrado y traspasado por los afilados pedernales que siempre me habían contemplado tan amistosamente desde las enfurecidas aguas.




miércoles, 8 de noviembre de 2006

PRINCE - For you & Controversy





     FOR YOU (1978)

          Siendo un perfecto desconocido y contando con tan solo 18 años, Prince sorprende y realiza su primer obra de una madurez irreal para su edad. Toca todos los instrumentos del disco, canta y realiza coros en un alarde de autonomía que serían una constante en toda su carrera y que no se veía desde Stevie WonderSería el sello característico de todos sus futuros discos: Producido, arreglado, grabado, compuesto e interpretado por Prince... Este es el único en el que tendría un gesto de cortesía -con su descubridor Chris Moon, nombrándolo coautor de la letra de un tema.

          Se deja llevar por el sonido disco en boga en esos momentos logrando picos de calidad como en la sorprendente intro coral sobregrabando varias veces su voz y en el tema In love, dando muestra de lo que iba a ocurrir en el futuro.

          El sintetizador lo domina todo desde aquí hasta 1999 ya que en Purple Rain lideraría la punzante guitarra rocker. Just as long as we're togheter, My love is forever y Soft & wet son los puntos altos -este último inaugurando las letras subidas de tono y su galería de hits- de un disco que se disputaron varias compañías en su momento,y que le valió un contrato récord con la Warner de un millón de dólares por realizar sus tres primeros discos.

          En Dirty Mind lograría mejorar la fórmula de su funk sintetizado subiendo un escalón sus letras cargadas de lascivia e impulso sexual. Pero For You hoy día logra ser convincente y puede ser visto como un prometedor álbum debut siendo lógico viniendo del futuro dueño "musical" de toda la década del ochenta. En lo musical no le pueden hacer sombra sus competidores principales de esos años, tanto Madonna como el archirrival de siempre Michael Jackson son líderes en cuanto a marketing y video clips pero a años luz en lo creativo. For You entonces, un más que digno debut.


          "Chris Moon señaló que la personalidad de Nelson cambió notablemente en el lapso de unos pocos meses. Del muchacho tímido, introvertido, que no era capaz de mirar a nadie a los ojos, trocó en un megalomaníaco, lleno de talento e insoportablemente consciente de su meta, que en fin, todavía era incapaz de mirar a los ojos..." 
Steve Perry, Musician (agosto 1986)







     CONTROVERSY (1981)

          Primer portada de disco vestido (?) y primera aproximación seria de Prince a temas que serán fundamentales en toda su discografía de aquí en más. Religión, que asoma con Controversy (con inclusión del padre nuestro íntegro) y la política en Ronnie, Talk to Russia aunque de forma tímida.

          Por supuesto no falta su tema preferido -¡el sexo, cual más!- que continúa en el rítmico Sexuality con falsette sobreexigido y el exquisito y más popero Private Joy, uno de los puntos altos de este álbum por velocidad y vibración. Otro momento álgido es la explícita y jadeante Do me, Baby, una balada irresistible con su sello. Lo novedoso pasa por el mántrico Annie Christian, hipnótico y extraño con una bella "maraña" de teclados y guitarras.

          El funky Let's work no desentonaría -y a la vez anticipa- en el próximo álbum doble y más famoso en ventas llamado simplemente 1999El álbum numeral marcaría un nuevo rumbo y un quiebre en la carrera de Prince tanto en lo comercial y popular como en una mayor ambición artística. Volviendo a 1981, Controversy es un disco extrañamente fallido o desparejo, compuesto su todo de tan solo y escasos ocho canciones.

         Jack U off y la citada Ronnie talk to Russia muestran monocromía y chatura rítmica, mezcla no del todo feliz. Se extraña la coherencia para amalgamar tantos estilos que lograra Prince fácilmente en tantos otros discos. En el futuro próximo el sr. controversia le daría más colorido tanto al impermeable de la tapa como a su propia música...


          "Controversy es un repetititvo y espasmódicopastiche tipo... Bee Gees"
Melody Maker, 1981



lunes, 6 de noviembre de 2006

DAFT PUNK EN ARGENTINA




          Fui al festival Bue, organizado en el club Ciudad para disfrutar (y porque me gustan mucho) de los rockeros Yeah Yeah Yeahs y los tecno parisinos Daft Punk. A priori, pensé que los Yeahs tenían ventaja en cuanto al show por ser un grupo "real", una banda de rock con lo que todo eso conlleva en vivo. No es el mismo caso de los Daft, dos DJ’S disfrazados de robots e imitando una perfomance de banda. Pero me equivoqué.

          Es verdad que los franceses jugaron de locales (fueron el plato principal, con un sonido tres veces superior) pero lograron hacer del show una pista de baile gigante, con el solo recurso de su cantidad inagotable de hits y un juego de luces nunca visto en el país, no por lo espectacular o por su nivel, si no por lo funcional al espectáculo.

          Cada tema tenía sus luces y efectos predeterminados en la pantalla de fondo, en la armadura de los costados y en la pirámide donde se ubicaba esta pareja electrónica.

          Los Yeahs y su rara y vistosa cantante fueron potentes, empáticos, y se nota que son buenos músicos, pero demasiado ciclotímicos, como que su show nunca despegó. Una especie de pequeños Nirvana pero sin la pasión necesaria. Su música es interesante y el carisma de la cantante el necesario para ella, por eso cuando superen los baches propios (quizás por tener solo dos discos editados), su show será algo grande.

           Los estáticos Daft Punk y su pirámide multicolor, en contraste con la movediza masa de gente bailando (estaba lleno y como anécdota ¡se volaron las dos pantallas laterales!), haciendo un playback gigante con sus bases de temas mixturados como en una cinta sin fin, demostraron que la buena música en vivo pasa también por muchos lugares y lo mas importante, por sensaciones.

         Larga vida a los Daft Punk.