lunes, 8 de mayo de 2017

Batman, siempre Batman ©







 
        
Batman, siempre Batman. De la forma que sea, donde sea, en un comercial, con música de Queen... da igual. Encantador.









Maggie también lo admira...


jueves, 4 de mayo de 2017

Mi hija y los caballos 🐎





          Margarita a punto de cumplir sus cinco, vive en su mundo de princesas donde todo es rosa, luminoso y con películas repetidas hasta el hartazgo de rapunzeles, frozenes y barbies. Pero con una particularidad por lo menos rara: Solo colecciona caballos.

           No sé bien a que se de debe pero es una obsesión. Cualquier salida de fin de semana es para ella la búsqueda de un nuevo caballo 🐴. O dos, o tres. No necesita que sea un unicornio con lomo pintado con 🌈, no importa forma ni color ni belleza. Solo le basta conque sea un caballo y hasta a veces ni siquiera que sea "completo" (con todas sus extremidades).

          No recuerdo en mi infancia algún fanatismo de este tipo. Solo acumulaba revistas, historietas, pero no objetos. Ni nada previsible para un varón como dinosaurios, autitos o algo por el estilo. Me cuesta recordar si mi primer hija Gricel tenía un fetiche así. Como yo, se fue llenando al crecer de revistas y libros a su gusto. O quizá si lo tuvo pero no recuerdo. Los años no vienen solos...

         ¿Tendrá Margarita futuro de jocketa? ¿O será como el deseo colectivo de nosotros de ser futbolista y que solo el 0,0001% lo logra?  Mientras tanto ella acumula. Y no se da por vencida ni aún vencida como hace unos días, que quiso a toda costa una vaca porque era... un lindo caballito.




lunes, 1 de mayo de 2017

Los golpes de la vida






          El primer golpe en mi vida, tratado como impacto emocional, fue el enterarme que los reyes magos 🌠 eran los padres. No recuerdo el cómo ni el cuándo, pero si que fue un compañero de colegio. Ya se sabe que los niños son crueles. Y dicen siempre la verdad.


         Me enojé mucho, pero mucho con mi mamá (nunca recuerdo a mi papá y su rol en estos temas). No hubiese sufrido tanto cuando pedí vaya a saber que cosa costosa y al levantarme como un rayo a la mañana con toda esa ilusión exagerada, encontré que tenía junto a los zapatos 👞 y el pastito que no habían comido los putos camellos, un arco y dos flechas de indio, no de Robin Hood aunque sea, con punta de goma tipo sopapa que al lanzarlas no pegaban en ningún lado.

         Hubiese entendido todo si me decían que eran ellos, que no se podía. Creo era bastante consciente de las cosas desde chico. En fin, allá ellos (y pienso y pienso sin solución todavía en como no cometer el mismo error).

          Los otros dos golpes, mas duros quizá, fue el entender que la matemática y la política están en todo. ¡En todo! Pero eso ya sería para otra entrada... 😒



miércoles, 26 de abril de 2017

Giorgio Moroder



          En las escuchas de mi infancia en el living de mi casa con mi viejo, con su Winco poderoso, me entretenía mucho mirando las tapas (portadas) de los discos. Me resultaban extrañas, gigantes, hasta risueñas. Los mismos lps a veces venían de colores llamativos.

          Una de ellas, mostraba solo la cabeza de un hombre, con lentes exagerados y un bigote policíaco que hasta daba miedo. Pero a mi papá le gustaba mucho al parecer por las escuchas repetidas e incluso elegía con la púa que canciones escuchar. ¿Por qué recuerdo esa imagen? Quién sabe...





Giorgio y medio Daft...
          En el revisionismo personal en el que estoy, se me ocurre escucharlo luego de tantos años sabiendo que hoy todo se encuentra fácil en YouTube.

           Y me vuelvo a sorprender porque su música es idéntica (salvando las distancias de sonido y tiempo), a mis amados Daft Punk, banda que pensé "descubrir" libremente por mi intelecto y hoy siento que ya estaba en mi inconsciente desde esa década del 70.


         



          Lo que sí ya termina por destruir mi psiquis es que en el último y famoso disco de los Daft, que compré en su momento y escuché mucho, una canción se llama... "¡Giorgio Moroder!"


            Incluso el mismo Giorgio cuenta su historia profesional en la canción en forma de relato. La escuché mil veces y recién en estos días me di cuenta de todo.
 Mas vale tarde que nunca...





         Si querés saber en que anda ahora el bueno de Giorgio, acá con la bella Kylie Minogue en una linda canción...


viernes, 21 de abril de 2017

Un año sin Prince O(+>





          Ésta vez no hay lugar para el cliché de que el tiempo pasó rápido. Fue un año lento, eterno sin Prince.
Viendo al pobre de Bruno Mars en un homenaje con sus ropas haciendo lo que puede, más lo extraño. No por él mismo sino porque no hay equivalencias. Ahí nomás le sumo el recuerdo (ya no puedo evitar nombrarlos como un tándem), de la pérdida de Bowie en casi la misma cantidad de tiempo que me sigue pareciendo todavía una hijaputez cruel de la vida.

          Pero igual sigo enojado con Prince. Con su muerte poco clara, con su carácter de mierda que lo aislaba para morir en un ascensor, con la idea que nos vendió toda su vida de que era un ser diferente, ascético, que no se drogaba, que era único, inteligente, superior, que podía con todo. Un superman negro y talentoso. Pero ni aún así me puedo enojar demasiado en serio con él.

          Recuerdo ir al homenaje que se le hizo aquí hace un año viendo Purple Rain en un centro cultural sin poder evitar ver las diferencias con el homenaje a Bowie de hacía tres meses. En comparación algo mas precario, en una terraza donde el frío convivía con un puñadito de gente extraña y con un amigo, mi hermano y mi pareja. Y el dolor sentado en cualquiera de esas tantas sillas plegables vacías.


          Es que Prince era (es) para los diferentes, para los sibaritas, para los que gustan de algo más, para los que saben música de verdad, para los que toman riesgos. Para pocos bah. S
i encuentro alguien que le gusta Prince me alegro, me reconforta pero si es fan de verdad...  ya lo considero un amigo.