10 años sin Prince y sigo aún procesando la pérdida de la persona que es la columna vertebral de todo mi gusto musical. Ese pequeño y gran hombre orquesta, estridente y magnífico, que se fue un día de la manera mas atípica: en silencio, en soledad.
Ese recuerdo final no empaña lo que me hizo sentir en los muchos años de su música suprema: el valor de la libertad de lo distinto, de lo genial, de la valentía de ser diferente, auténtico.
Nada de nostalgia o melancolía, pero 10 años son muchos años y saber que me quedan algunos otros sin él se hace difícil. Pero como ocurre con toda pérdida, queda el recordar lo disfrutado y el volver a vivir lo que me dió con cada nota de esos discos inolvidables.
Larga vida al único Príncipe que fue en verdad Rey.
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Su legado no se marchita, una música divina.
ResponderBorrarUn abrazo, JLO.
Hasta que no lo he leído no había pensado que ya eran 10 años, hoy es un buen dia para recordar y escucharle.
ResponderBorrarPor cierto me han comentado que Boca ganó al River. Un abrazuco
Ayer hicieron un programa en la tele local sobre este aniversario; no sabía que ya hacía tanto tiempo que nos dejó.
ResponderBorrarQueda su obra.
Un saludo.
Prince es alguien que realmente supo ser famoso, hasta disfrutándolo.
ResponderBorrarConquistar a Kim Bassinger, en su mejor momento. Y tener sus protegidas musicales, como 3RDEYEGIRL.
Y era todo un multintrumentista, como un compositor prolífico.
Saludos.
Que se le va a hacer. Es lo que hay...
ResponderBorrarSalud.
JLO, qué placer leer un homenaje tan sentido y tan tuyo. Se nota que Prince no fue solo un artista en tu vida, sino una brújula estética, una forma de entender la música y hasta la libertad creativa. En tus palabras aparece ese contraste tan suyo: el hombre diminuto y el gigante musical, el que podía hacerlo todo y hacerlo distinto, sin pedir permiso y sin parecerse a nadie.
ResponderBorrarImpresiona cómo describes ese silencio final, tan inesperado para alguien que siempre fue pura intensidad. Y, aun así, lo que queda —como bien dices— no es la pérdida, sino la huella: esa colección de discos que siguen latiendo, esa valentía de ser diferente, esa energía que no se marchita.
Diez años parecen un suspiro y, al mismo tiempo, una eternidad sin él. Pero tu manera de recordarlo lo mantiene vivo: en la música, en la memoria y en esa devoción que se nota en cada línea. Larga vida al único Príncipe que, como dices, fue Rey de verdad.
Un fuerte abrazo, JLO
Bueno, no todo dura una eternidad. Un abrazo. Carlos
ResponderBorrarMe he quedado sin palabras. Una década ya.... Parece que fue ayer...
ResponderBorrarUn abrazo enorme.
Recuerdo muy bien ese año tuyo, hace una década. Quedaste Knock out.
ResponderBorrarTe debo escuchar como se debe a Prince, aunque ya empecé a saldar la deuda Bowie.
Muchos de mis ídolos aún siguen de pie, aunque sospecho que en la década que viene tendré muy malas noticias. (Ojo con Charly, cuidemos mucho a Charly). Por lo pronto, esta noche voy a ver a Skay en el Malvinas Argentinas que con sus 74 pirulos la sigue rockeando de lo lindo.
Abrazos JLO!
Fue una pena morir con 57 años.
ResponderBorrarAbrazos.